Las metas y objetivos académicos del pre-escolar están enfocados en el desarrollo social, emocional y físico del educando, así como la adaptación e integración a un nuevo ambiente. Cuando el niño llega al escenario escolar, aprende a formar parte de un grupo. Al mismo tiempo, se le provee la oportunidad de manifestarse libremente para que desarrolle al máximo creatividad y liderazgo, y pueda socializar con sus compañeros y maestros. Durante todo el año se integran y estimulan las destrezas en las áreas de lenguaje, desarrollo emocional, coordinación motriz, matemáticas y ciencias para que puedan explorar, descubrir y crear.


El programa académico del pre-escolar aspira a que cada estudiante alcance un desarrollo social físico, emocional y académico adecuado, desarrolle creatividad individual y un lenguaje oral apropiado para que lo puedan aplicar a situaciones y experiencias reales dentro y fuera del salón de clases. El currículo está diseñado a base de conceptos, destrezas y actitudes. Se toma en cuenta las experiencias de la vida y del mundo que le rodea, pues reconocemos que en este nivel el niño aprende a través de ejemplos concretos y por imitación. Se utiliza también el método integral del lenguaje, por lo que las actividades diarias se realizan a través de la integración de juegos, música, arte y dramatización, entre otros. Se enfatizan valores y actitudes, tales como el amor a la escuela, compañeros, maestros y personal, el respeto al prójimo y a ellos mismos, respeto a la propiedad privada y al orden establecido. Como consecuencia de esto, se observan en el estudiante modificaciones de conducta y actitudes más positivas. Cada experiencia en el salón de clase conduce al estudiante a desarrollar las destrezas básicas de su nivel.